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La calidad del forraje - Alta apetencia

Un valor de ingesta alto es clave para producir leche o carne de manera eficiente y satisfactoria, especialmente con vacas lecheras de alto rendimiento, pues juega un papel importante a la hora de proporcionar suficiente energía y nutrientes. La ingesta viene determinada por la apetencia o palatabilidad del forraje, es decir, el «gusto» que tiene. En este sentido, ¡las vacas no difieren mucho de las personas!

A high feed intake value in your forage

 

Ingesta y contenido energético

La ingesta tiene una correlación positiva con el contenido en energía y nutrientes del forraje. Un forraje rico en energía y nutrientes apunta a unas plantas tiernas, una gran digestibilidad y una buena conservación.

El gráfico muestra cómo afectan diferentes contenidos energéticos en el ensilado de hierba a la ingesta y a la producción máxima de leche. En este ejemplo premeditado, la producción de leche aumenta en aproximadamente 15 kg ECM/vaca/día, si el contenido energético del ensilado de hierba, combinado con una mayor ingesta, asciende de 5,4 a 6,6 MJ ENL/kg MS.

Fuentes : H. Spiekers

Gráfico que muestra el contenido energético de la leche

Los animales aprecian un forraje fermentado adecuadamente

La palatabilidad del forraje también se ve directamente afectada por olores y sabores desagradables, que pueden estar causados por la formación de moho, una fermentación incorrecta o la generación de calor. Así pues, hay que prestar especial atención al contenido en materia seca, a la calidad de la fermentación y a la estabilidad aeróbica del ensilado. Hay que fijarse también en la composición adecuada de los cultivos, pues puede haber especies que deterioren la palatabilidad del forraje o que incluso sean tóxicas para los animales.

En la siguiente tabla se ilustra el impacto que tiene el contenido en materia seca y la fermentación del forraje en la ingesta. Mientras que el contenido energético varía de bajo a medio y muy bueno, la calidad de la fermentación difiere entre un ensilado relativamente húmedo con ácido butírico y un ensilado con una humedad adecuada y sin presencia de ácido butírico. La formación del ácido butírico es un ejemplo de fermentación incorrecta causada por clostridios. Esto puede ocurrir si el forraje ensilado no se había marchitado lo suficiente y estaba contaminado con demasiado suelo.

El resultado habla por sí solo: Las vacas prefieren un forraje seco y bien fermentado, rico en energía.

Calidad/Contenido energéticoBajoMedioMuy bueno
Ensilado de hierba, contenido en MS < 25%, rico en ácido butírico7911
Ensilado de hierba, contenido en MS > 30%, sin ácido butírico91215


Fuentes: SPIEKERS, H., H. NUßBAUM u. V. POTTHAST: Erfolgreiche Milchviehfütterung. DLG-Verlag, Frankfurt am Main, 2009

Rentabilidad

Cuanta más palatabilidad ofrezca el forraje, más cantidad ingerirán las vacas. Por tanto, una mayor ingesta y influyen enormemente en la rentabilidad de la producción de leche y carne.

Recuerde: ¡una ración de base con una gran palatabilidad equivale a un proceso muy rentable!

  1. Más apetecible el forraje, aumento de la ingestión del alimento
  2. Más leche / carne de ración de base
  3. Reducción de concentrados
  4. Más beneficios

 

Cómo conseguirlo?

Una vez se ha comentado el contexto agronómico, pasaremos a abordar los aspectos que se deben controlar para aumentar la ingesta.

Especies deseables e indeseables en el forraje

La composición es importante. Para una aceptación del alimento satisfactoria, es imprescindible evitar especies con una baja palatabilidad y bajo valor alimenticio, como por ejemplo el heno blanco o la festuca alta. Algunas especies incluso resultan tóxicas, como el cólquico de otoño o la hierba cana común. Por otra parte, habría que favorecer especies deseables como el ballico inglés y el trébol blanco, que ofrecen palatabilidad, son ricas en nutrientes y presentan un alto contenido energético.

En general, puede afirmarse que los cultivos tiernos y ricos en hojas con bajo contenido en fibra incrementan la palatabilidad.

Desirable and undesirable species in the forage

Dejar marchitar hasta obtener el contenido en materia seca adecuado

En el caso del heno, es vital dejar marchitar la cosecha hasta alcanzar un contenido en materia seca por encima del 86%. Este es el único modo de evitar saprófitos en la cosecha y, por tanto, evitar su deterioro, que afecta negativamente a la palatabilidad, la ingesta y la salud del animal.

A la hora de hacer ensilado, debe tratar de conseguirse un contenido en materia seca del 30 al 40% *.

Este rango ofrece las mejores condiciones para lograr una fermentación satisfactoria. Un contenido en materia seca superior al 30% es muy importante para evitar pérdidas nutricionales a través de los efluentes del ensilado, aumentar el contenido en azúcar del forraje y también prevenir la formación de ácido butírico. Sin embargo, el forraje tampoco debería secarse en exceso:

un contenido en materia seca superior al 40% propicia las pérdidas de forraje desmenuzado y la generación de calor, y hace que el ensilado sea más difícil de comprimir. La generación de calor, principalmente causada por levaduras después de que el silo se haya abierto, puede conllevar pérdidas de energía y nutrientes.

*FuentesMS communications under reg. 562/2005 & 479/2010 + LTO: Dutch Agriculture and Horticulture Organisation.

For hay, it is crucial that the crop is wilted to a dry matter content above 86 %.

 

 

Calidad excelente de la fermentación

Una fermentación del ensilado de excelente calidad es de vital importancia a la hora de determinar si las vacas lo van a aceptar o no.


Este punto está relacionado con las bacterias lácticas, las productoras de ácido láctico e importantes protagonistas del proceso de producción de ensilado. El ácido láctico provoca una reducción rápida y que ahorra energía del valor de pH, que es la condición más importante para lograr una correcta conservación del forraje. Para inhibir procesos de transformación adicionales y garantizar la estabilidad anaeróbica del ensilado, la proporción de ácido láctico debe ser superior a los 50 g/kg MS. El rango ideal del pH (en función del contenido en materia seca) es de 4,3-4,7*.
 

An excellent quality of silage fermentation is critical for whether the cows will accept it or not.

El ácido láctico es necesario, y al mismo tiempo un aumento en el contenido de ácido butírico y ácido acético en el ensilado son del todo indeseables. Los ácidos acético y butírico pueden causar grandes pérdidas de energía y degradación de las proteínas, y también reducir la palatabilidad del ensilado debido a olores y sabores desagradables. Los ensilados de alta calidad contienen menos de 3 g de ácido butírico por kg MS**.

El ácido acético en pequeñas cantidades (por debajo de los 20-30 g/kg MS) tiene repercusiones positivas en la estabilidad del forraje, pues contribuye a evitar el desarrollo de levaduras. Los valores más altos, por encima de los 30 g/kg MS, conllevan grandes pérdidas de energía, ensilados menos apetecibles y, por tanto, una menor ingesta***.

* Fuentes: U. Wyss (2005): „Beurteilung von Silagen – Merkblatt für die Praxis“. ALP aktuell, Nr. 18, Agroscope.
** Fuentes: W. Stromberger (2013): „Beste Silagen lieber gefressen”. ktn.lko.at.
*** Fuentes: J. Thaysen (2013): „Diese Faktoren beeinträchtigen die Gärqualität“.

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